Consumo energético, tu organización y Behavioral Economics

Guillermo ParisSin categoríaLeave a Comment

En este caso vamos a explorar el reciente trabajo que se ha llevado a cabo para la compañía aérea Virgin Atlantic utilizando los conocimientos que nos proporciona la Economía del Comportamiento (Behavioral Economics)

Se han utilizado una variedad de intervenciones para modificar el comportamiento de los pilotos de la compañía y que sean capaces de reducir el consumo de carburante en sus vuelos.

mintsandbrains_behavioraleconomics_energyconsumptionEste estudio resulta muy interesante porque aporta información válida a la hora de influenciar la manera en la que el comportamiento de los empleados de una organización (una empresa privada, una administración pública…) afecta al medio ambiente y la sostenibilidad.

Desde mints&brains sabemos que una de las cosas que más aprecian nuestros clientes es que con intervenciones de costes muy bajos se pueden alcanzar grandes objetivos que implican grandes ramificaciones de ahorro y no solo para la organización en sí, sino para la sociedad en general. En este caso, el estudio consistió en el envío a los pilotos de varios tipos de información sobre su consumo de carburante.

Fue este tipo de información sobre el consumo, combinado con otros tipos de información con incentivos lo que dirigió a los pilotos hacia cambios en sus comportamientos. Aquí, los 335 pilotos de Virgin formaron parte del experimento, y fueron asignados de forma aleatorizada a diferentes grupos. El grupo control, que no debe recibir ninguna intervención, fue informado de que se iba a realizar un estudio sobre el consumo de carburante.

Los otros tres grupos que sí que recibieron una intervención diseñada por el equipo de Behavioral Economics mostraron una mejora respecto al grupo control. Esta mejora se debe al efecto del nudging, pequeños y sutiles cambios en el entorno en el cual toman decisiones las personas y que generan mayor bienestar.

Las tres intervenciones consistieron en:

  • Dar información mensual sobre el consumo energético que los pilotos estaban haciendo durante un periodo de 8 meses en 2014.
  • Dar información mensual sobre el consumo energético y marcar un objetivo explícito para reducir el consumo (recibían felicitación si tenían éxito, y mensajes de ánimo para mejorar si lo habían llegado al objetivo).
  • En el tercer grupo la compañía hacía una donación en nombre del empleado a una organización caritativa si el piloto conseguía sus objetivos.

Estos tres grupos experimentales ahorraron en carburantes más que el grupo control, que no había recibido ninguna intervención. Los grupos que recibieron los objetivos marcados, o que recibieron estos objetivos y además vieron cómo se hacían donaciones si alcanzaban estas metas fueron los que mejor rindieron.

En conclusión, la gran parte del impacto de esta propuesta vino por el simple hecho de decir a los capitanes  que se estaba estudiando su comportamiento (grupo control), pero el resultado real de las intervenciones experimentales incluso mejoró estos resultados. El resultado global fue un ahorro de 6.800 toneladas métricas de carburante, que representa un ahorro de 3,3 millones de libras.

 

Haz click aquí para leer el artículo original que apareció en The Washington Post.